Franco Colapinto finalizó en la 16° posición del Gran Premio de Japón tras una carrera que calificó como «larga y complicada». A bordo de su Alpine A526, el piloto argentino no ocultó su frustración por el impacto negativo del auto de seguridad y la dificultad para encontrar los límites en el exigente trazado de Suzuka.
El desarrollo de la competencia en Japón, ganada por Kimi Antonelli con Mercedes, dejó un sabor amargo en el box de Alpine. A pesar de una buena largada donde logró avanzar posiciones, Colapinto quedó bloqueado detrás de Liam Lawson, lo que condicionó su estrategia y el ritmo de sus neumáticos.

La resignación en el diálogo con su ingeniero
Una vez cruzada la bandera a cuadros, la comunicación por radio con su ingeniero de pista, Stuart Barlow, reveló la confusión del piloto argentino. Barlow le explicó que tuvieron «mala suerte con esos autos de seguridad» y que el tiempo perdido detrás de Lawson fue determinante para el resultado final. Ante la explicación técnica de su equipo, la respuesta de Colapinto fue directa: «Simplemente trabajemos, amigo. No entiendo esto».
El ingeniero también le confirmó que su competidor directo, Lawson, terminó noveno en la zona de puntos, lo que aumentó la sensación de oportunidad perdida para el equipo francés. Pese al momento de frustración, Franco tuvo un gesto de compañerismo al preguntar inmediatamente por el estado de Oliver Bearman tras su accidente: «¿Bearman está bien?«. Su ingeniero le dio tranquilidad al confirmar que el piloto de Haas ya estaba caminando por el garaje.
El duelo personal con Williams y el parate de primavera
En declaraciones posteriores, Colapinto fue muy sincero sobre su ambición competitiva actual: «Estoy cansado de ver a Williams adelante, tengo ganas de ganarle», afirmó sobre la escudería a la que perteneció en 2024, reconociendo que ellos hicieron un gran trabajo al sacarle potencial a un auto que no es el más veloz de la parrilla.
De cara al futuro cercano, el piloto de Pilar puso el foco en el «parate de primavera» que se aproxima en el calendario. Este tiempo será vital para que los técnicos de Alpine entiendan las fallas de ritmo y la diferencia de rendimiento que hubo en momentos del fin de semana respecto a su compañero, Pierre Gasly. «Hay muchas áreas por entender, entender por qué nos está costando», concluyó el piloto antes del receso.
