Cuatro migrantes pasaron 14 días en alta mar en la parte inferior de un buque con la esperanza de llegar a Europa.

Las personas fueron descubiertas y rescatadas por miembros de la tripulación de otra nave que pasaba cerca del barco en la Bahía de Vitoria, en Espíritu Santo, en el sureste de Brasil.

Según informan, el grupo se escondió en el barco Ken Wave, de bandera liberiana, poco antes de que zarpara del puerto de Lagos, la ciudad más grande de Nigeria, el 27 de junio.

“Estaban en una situación muy precaria, pero no tenían problemas graves de salud. Llevaban algunos días sin comida y por lo menos cuatro días sin agua”, dijo Ramón Almeida, jefe de la estación de inmigración de la superintendencia de la Policía Federal (PF) en Espíritu Santo.

 

 

Según explica el jefe de la policía Ramón Almeida, la empresa propietaria del barco es legalmente responsable de mantenerlos en un hotel en Brasil y de financiar su regreso al país africano, incluso si la empresa no sabía que los nigerianos estaban en el barco.

“Están autorizados a permanecer en Brasil durante 25 días, hasta que obtengan documentos, compren pasajes y regresen a Nigeria”, señaló Almeida.

Sin embargo, existen algunas alternativas para que el grupo permanezca legalmente en Brasil: pedir refugio o residencia permanente.

Marina Rongo, asesora del programa de Fortalecimiento del Espacio Democrático de la ONG Conectas, explica que existen disposiciones en la Ley de Migración, aprobada en 2017, que pueden servir para evitar la repatriación de los nigerianos.

“Hay una previsión de que no se procederá a la repatriación cuando existan motivos que puedan poner en riesgo a la persona, aunque se alegue que no tenía documentos”, explica.

“Fueron encontrados en una situación de extrema vulnerabilidad, debilitados, hambrientos y con frío, en un viaje largo y de alto riesgo”, dice.

Marina Rongo dice que los cuatro hombres pueden solicitar refugio en el país -y el análisis de los casos lo hará la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare).

“Cada caso será analizado individualmente a través de entrevistas, teniendo en cuenta cada una de las historias. Mientras la Conare no decida, y eso puede llevar meses o incluso años, pueden quedarse en Brasil”, explica.

En total, Brasil otorgó 65.811 refugios en el mismo período. La gran mayoría de ellos fueron para venezolanos (53.307 casos, o el 97% de las solicitudes para esa nacionalidad).

Otra posibilidad para que los cuatro nigerianos se queden sería solicitar la residencia permanente en Brasil. Este beneficio se puede dar en caso de empleo, estudio o matrimonio – y tendrían 120 días para acreditar alguna de estas condiciones.