El jefe del Open de Australia duda que haya más tenis en 2020 por el Covid-19

El tenis podría perder el resto de la temporada 2020 por la pandemia de coronavirus, ha advertido Craig Tiley, presidente ejecutivo de Tennis Australia (TA), federación ‘aussie’, y director del Open de Australia.

La temporada de tenis se detuvo a principios de marzo debido al coronavirus, que ha infectado ya a casi 800.000 personas en el mundo y que va camino de las 40.000 fallecidos oficialmente. Cifras ambas que van al alza cada día que pasa, implicando a más países en la lucha contra el extremadamente contagioso COVID-19.

El ATP Tour masculino y la WTA femenina han suspendido todos los torneos hasta el 7 de junio después de que los países comenzaron a bloquear las fronteras para contener la propagación del coronavirus.

“Mi opinión personal es que creo que va a ser difícil que el tenis vuelva este año”, señaló Tiley en entrevista conjunta a los medios de su país The Sydney Morning Herald y The Age.

“Se basa en los viajes globales, y creo que eso es probablemente lo último que volverá. Creo que los deportes que tienen un enfoque nacional están en una posición sólida y a los deportes que tienen un enfoque global se les presenta un desafío mayor”, argumenta.

Incluso el US Open teme por su disputa aun siendo en septiembre. Estados Unidos está sufriendo una escalada de positivos por Covid-19, y la instalación neoyorquina ha sido cedida para ser reconvertida en un hospital.

Craig Tiley, máximo ejecutivo de Tennis Australia y el Open de Australia

Craig Tiley, máximo ejecutivo de Tennis Australia y el Open de Australia

Tiley dijo que están manejando todos los escenarios posibles para el Open de Australia 2021. “Tenemos que planificar lo peor y esperar lo mejor”. Quiere tener la esperanza de que incluso 2020 se salve: “Mañana por la mañana nos levantamos y hay una cura milagrosa o una mezcla de medicamentos que realmente ayuda o están en camino hacia la vacuna. Aunque, por lo que se puede leer, parece poco probable en un futuro inmediato”.

“Cuando se pueda viajar a nivel mundial será cuando el tenis pueda regresar, desde un nivel profesional. Desde un nivel más local, podemos comenzar de inmediato y eso es en lo que nos centraríamos al principio”, explica Tiley.

La Federación Francesa de Tenis fue objeto de fuertes críticas por parte de los organismos de todo el mundo por la falta de comunicación, ya que las nuevas fechas chocaron con varios otros eventos que ya figuran en el calendario.

Las nuevas fechas de Roland Garros (21 septiembre-4 octubre) significan posicionarse una semana después de la conclusión del Abierto de EE. UU. De las canchas duras de Flushing Meadows en Nueva York a las pistas de tierra batida en París.

Y chocan con la Laver Cup, en Boston del 25 al 27 de septiembre, un evento inspirado en la Ryder Cup de golf impulsado por Roger Federer y sancionado por la ATP. Además con la contribución del tenis australiano y de EE.UU.

Incertidumbre máxima, reuniones continuas.Tiley dijo que están en curso “conversaciones profundas” para resolver las diferencias sobre el calendario.