Que la alta competencia profesional no fagocite al rugby de clubes

El equipo de Jaguares, antes del primer amistoso del año, en Uruguay Crédito: https://twitter.com/JaguaresARG

Jaguares empezará hoy a mover las agujas del reloj de la alta competencia del rugby argentino en 2019, año que tendrá una intensidad aun mayor a la de temporadas anteriores al margen de que en el calendario está marcada con resaltador la Copa del Mundo en Japón. La franquicia de la UAR, con el debut de Gonzalo Quesada al frente del staff, jugará un amistoso con el seleccionado uruguayo en el estadio Charrúa, de Montevideo, que por primera vez recibirá un encuentro por la noche. Toda una fiesta del otro lado de la orilla, que se enmarca también en un futuro de profundos cambios y expansión.

El encuentro de Jaguares, preparatorio para el debut en el Súper Rugby (el 16 de febrero, en Vélez, ante el subcampeón, Lions), sirve para trazar también el panorama de un año que además de presentar desafíos a los Pumas y a la franquicia, lanzará a una competencia más activa al tercer equipo nacional, Argentina XV, liderado por otro integrante de la legendaria camada de los mundiales de 1999 a 2007, Ignacio Fernández Lobbe. Si a eso se suma que por primera vez hay 10 jugadores contratados exclusivamente para el seven, está claro que al fin de la temporada la Argentina contará con una base que se ampliará respecto a 2018.