Juan Carlos Reveco: “Entreno duro para volver y lo hago solamente por el honor”

Por: Sergio Faria para Diario losandes.com.ar

El fenómeno Sergio Martínez y su regreso al ring a los 45 años, no deja de ser una gran motivación para otros boxeadores, entre ellos, Juan Carlos “Cotón” Reveco, quien dice nos confió que “lo puso muy contento verlo a Maravilla, son tipos que te inspiran, igual que Manny Pacquiao, son unos fenómenos”. Para el exbicampeón mundial minimosca y mosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), que mañana cumplirá 37 años, han pasado dos y medio desde su última pelea en los Estados Unidos por la faja FIB, donde perdió por nocaut con el campeón, Donnie Nietes (Filipinas).

“Cotón” estuvo alejado un tiempo del gimnasio, pero luego volvió a amigarse con sus pasiones. En éstos días trabaja en mantener su físico porque no quiere perder el ritmo. No sabe cuándo combatirá, pero sueña con volver a tener una chance eliminatoria o mundialista.Pese a la situación sanitaria, Reveco no pierde el hábito de entrenar: “Le meto una vez al día mucho trabajo, muy firme en la casa y el gimnasio. En casa tengo una bolsa, unas mancuernas y pesas. Hago un circuito aeróbico que me va pasando el profe Pablo Stahringer, con quien también entreno en el gimnasio junto a Yoni (Jonathan Barros). La llevo bien, con muchas ganas y pasión. Además salgo a correr los días que me toca por mi número de documento”. Sostiene que para él, volver a un cuadrilátero es una cuestión de honor: “No me gustó verme en mi última pelea, perder por nocaut, casi dando lástima. No es la imagen con la que quiero que me recuerden en el futuro”.

-Antes de la pandemia ¿tenías ya armada alguna pelea?

-Con Osvaldo (Corro, su actual entrenador) decidimos hacer una pelea y volver. Hablamos con el Negro Rivero (promotor) y nos dijo que para diciembre había posibilidades. Se cayó la fecha e íbamos a pelear en abril , pero saltó todo esto de la pandemia.

-Ha pasado un buen tiempo desde tu última pelea en Estados Unidos. ¿Cómo te sentís?

-Sí, dos años y monedas. ¡Ni yo creo que haya pasado tan rápido el tiempo! Cada vez me dan más ganas de volver, además, veo regresar a tipos grandes, como Maravilla Martínez y eso te contagia y motiva, que se yo, por el honor y el orgullo te dan ganas de volver. Me siento apto para regresar al profesionalismo. Con mi equipo trabajo para tener una chance.

-¿Estuviste con dudas de continuar o nunca dejaste de boxear?

-Cuando volví de mi última pelea en Estados Unidos, dije: ‘No, no boxeo más’. Pero las ganas y la pasión me ganaron. Estuve parado un tiempo. Después empecé a ir al gimnasio y volví a entusiasmarme cuando comencé en el Ángel Firpo.

-¿Qué lleva a un boxeador pensar en largar todo: las derrotas por nocauts, no tener los mismos reflejo, las exigencias de bajar de peso, el orgullo, el cansancio?

-Es una mezcla de todo un poco. Cuando perdí en Japón, me pegó en lo anímico (cayó por nocaut frente a Kazuto Ioka), pero en esta última me agarró mal el bajón, por no ir a pelear como tenía que ir. El cansancio de tener que entrenar, cuidarte tanto en las comidas, eso te estresa. Sufrí mucho para dar el peso y no me gustó para nada que me golpearan. Estaba agotado. Por eso me replanteo cosas y me doy cuanta que extraño ese mundo, es de locos. Es durísimo y difícil dejar un día para el otro. Eso me pasó.

-Cuando un boxeador vuelve, ¿lo hace un poco por la gloria, por plata o cual es el desafío?

-Entreno duro para volver y en mi caso es solo por el honor. Hice tantas peleas por el título del mundo y terminar de la forma que terminé, perdiendo por nocaut, la verdad que esa imagen no me gustó. Sólo pensar que la última pelea terminé en el piso, para mí es horrible. El orgullo te puede.

-Digamos que es una revancha.

-Sí, es una forma de decirlo, pero después decís hago una más y una más y otra …pero también quiero darme una posibilidad. He tenido muy buenos entrenadores, me sentí muy cómodo con Arielito Cuello y ahora, con Osvaldo (Corro), que me motiva mucho. Me hizo muy bien el cambio de gimnasio. Corro es una persona que sabe mucho. Me quiero sacar esa espina de tenerlo a él en el rincón.

-Ver qué pasa.

-Claro, ver se puede dar una pelea tranqui…¡Bah! (risas), sabemos que no hay ninguna pelea tranquila. Ver cómo están mis ganas después de que haga una pelea y apuntar a ver si sale alguna chance o una eliminatoria. Hay que meterle para adelante. Tampoco soy tan grande tengo 36 años.

-¿Te motivó ver a Maravilla?

-Por supuesto, a sus 45 años no está como en otros tiempos ni tampoco podemos pretender que pelee como cuando era campeón del mundo, pero lo vi muy bien. Me dio mucha alegría verlo y que haya ganado, es un tipo impecable en todos los sentidos. Se lo ve bien hace mucho que no boxea y se nota; el tiempo pesa y más con tantas batallas. Igual lo vi lejos de los primera líneas, teniendo en cuenta lo que significa el nombre de Maravilla. Me motiva tanto como Manny Pacquiao, ¡No sé cómo hace para volver así!. Pienso, ‘si ellos pueden porque no yo’, más allá de que son de otro mundo. Son marcianos.

-Los problemas con el peso a qué se debe, a falta de planificación, una buena alimentación ¿qué hace que te exijas tanto?

-Acá hay muy buenos profesionales, el que no se lo toma como un verdadero profesional es el deportista. Nosotros somos los irresponsables muchas veces y eso es algo siempre digo. Estás a un kilo o dos de la categoría y decís ‘no pasa nada y te comés todo’. Me pasó la última vez, pegaba y me dolía la mano. Parecía un flancito. Estaba muy débil. Bajé 13 kilos en poco tiempo y eso fue una irresponsabilidad mía.